Dicen por ahí que decir "Te amo" es una de las cosas más difíciles, pero saben qué, me opongo a ello; me resulta que requiere de mucha más valentía y determinación el hecho de preguntar ¿me amas?, o ¿ustedes qué creen?.
Al fin y al cabo cuando uno dice "te amo", no tiene nada que perder, uno ama a las personas y ellas nada pueden hacer, es por esa razón que existen amores platónicos, secretos, no correspondidos e irreales, y bueno, cuenta la leyenda que hay otro tipo muy poco frecuente pero como las brujas, "de que los hay, los hay" y son, los correspondidos.
Me dirán incrédula, prepotente, escéptica e incluso suspicaz y tendrán que reafirmarlo cuando confiese que tengo una feliz relación al lado del hombre más maravilloso del mundo y aunque no lo parezca, hoy vengo a dar testimonio de aquellos amores que aunque escasos y contradictorios, EXISTEN.
Mi amor, no es un amor cualquiera, es un amor desprovisto de deberes y obligaciones, es un amor que nació como morirá sin prejuicios, ni esperanzas, ni promesas, ni certidumbre y mucho menos ilusión, nació de lo que parecía ser un "nunca - jamas" y bueno, ahora, juntos, los dos, no hacemos más que agradecerle a Dios y al otro, por permitirnos estar al lado del uno.
Es tan peculiar mi amor, que incluso celos he llegado a sentir, sin mencionar las discusiones. ¡Ahhh! como amo las discusiones, en serio, me encanta discutir y darle vueltas al mismo asunto, extremar y crear hipótesis (que sé desde el inicio que son falsas), en fin, pelear como buena santandereana, a veces, sin motivos.
Es tan legendario, que ahora resultó que nos estamos enamorando, él de mis cachetes y yo de su colita. (Todos sabemos que las mujeres siempre nos fijamos en eso) y no me lo van a creer, pero JUNTOS LOS DOS, estamos creando uno de esos misteriosos y singulares amores correspondidos.
Pero, no era de ello de lo que venía a hablar, venía a vanagloriar a aquellos valientes, que aún conociendo las consecuencias de un "no", se han atrevido a preguntar, ¿me amas?...